ny-market

QUÉ COMPRAMOS, QUÉ COMEMOS, A QUIÉN BENEFICIAMOS

(En Nueva York, Estados Unidos) Volver a preguntarse el rol que tenemos como consumidores conscientes, responsables y activos, luego del debate sobre la polémica compra de Monsanto en manos, ahora, de Bayer. Una mirada crítica desde una de las ciudades reinas del hiperconsumo, pero también de multiplicidad de oportunidades de elección.

Continue reading “QUÉ COMPRAMOS, QUÉ COMEMOS, A QUIÉN BENEFICIAMOS”

edificación-sostenible

Beneficios del diseño sostenible en la edificación

El diseño y la construcción sostenible pueden proporcionar beneficios económicos, ambientales y sociales como resultado del uso responsable de los recursos y de plantear cómo el edificio afectará al medio ambiente.

Vamos a realizar un recorrido por las principales ventajas que nos aporta el enfoque sostenible.

Factores a tener en cuenta en la edificación sostenible

Beneficios económicos

Costes iniciales

Existe la creencia de que construir de manera eco inteligente es más costoso que no hacerlo. Dependiendo de varios factores, muchos edificios ecológicos o verdes cuestan lo mismo e incluso menos que un edificio tradicional, debido a las estrategias de gestión más eficaces de los recursos que permiten reducir sistemas eléctricos, mecánicos y estructurales. La clave para lograrlo es la aplicación del diseño integrado. Incorporar las estrategias verdes en los primeros pasos del proyecto es clave para el éxito de cualquier edificación verde.

Varios estudios recientes en los Estados Unidos demuestran que el coste adicional de la arquitectura ecológica no sobrepasa un 3%.

Energía

sostenibilidadEl coste del consumo de energía es tal vez el beneficio económico más inmediato de aplica diseño sostenible en una edificación, debido a la implementación de estrategias eco eficientes. En promedio un edificio verde usa 30% menos que un edificio convencional.

Estos ahorros de energía provienen principalmente de la eficiencia energética (mejor envolvente del edificio, uso de equipos eco-eficientes), la reducción de consumo en las horas pico, y la posibilidad de generar energía en el mismo lugar por medio de sistemas basados en energías renovables.

Agua

Uno de los objetivos de los edificios ecológicos es disminuir el gasto de un bien tan escaso como el agua.

A través de la combinación de una serie de estrategias de conservación de agua, este tipo de edificios suele requerir un 25% menos que un edificio tradicional. Algunas de estas edificaciones conducen y almacenan aguas lluvias recogidas de las cubiertas y reciclan parte de las aguas grises para diversos sistemas, como la irrigación de jardines o sistemas sanitarios.

Beneficios ambientales

Reducción de calentamiento global y protección de la capa de ozono

sostenibilidadLa arquitectura verde, al usar menos energía, genera menos CO2 a través de su operación, evita la producción de gases de invernadero (GEI) y contribuye en menor medida al fenómeno del calentamiento global.

Con la instalación de techos verdes se aumenta la cantidad de calor absorbida y se evita el conocido como efecto de la isla de calor en la ciudad.

Incremento y protección de la biodiversidad y ecosistemas

Las prácticas de construcción sostenibles persiguen crear edificios más respetuosos con el medio ambiente y ser más eco-eficientes en el uso de recursos.

Los edificios verdes pueden ayudar a proteger la biodiversidad al resguardar los espacios abiertos, restaurar sitios ecológicamente dañados, creando hábitat para la fauna silvestre en sitios como los tejados. De igual forma ayudan al especificar productos que no destruyen ecosistemas en otros sitios.

Los edificios verdes además funcionan como laboratorios de educación y concienciación ambiental. Además, incrementan la calidad del aire y el agua, reduciendo los contaminantes que se vierten al alcantarillado y luego a los sistemas de agua potable. También promueven la implantación de especies nativas y resistentes a la sequía.

Beneficios sociales

Cuidado de la salud

Los seres humanos pasan cerca del 85% del tiempo en espacios interiores, razón por la cual la buena calidad de este ambiente interior es de gran importancia.

Los edificios con certificación LEED o BREEAM contienen una combinación de medidas tales como el incremento y aprovechamiento de la luz diurna, optimización de la iluminación artificial, controles de insolación, confort térmico, ventilación natural, seguimiento y control de la calidad de los sistemas de climatización, reducción en el uso de materiales tóxicos (pinturas, adhesivos, maderas, productos químicos …), que ayudan a reducir los agentes contaminantes que causan enfermedades, mejorando la salud de sus habitantes.

Beneficios para la comunidad

Los edificios sostenibles reducen la demanda en las infraestructuras y servicios municipales, ya que tienen una más baja demanda de agua y producen menos aguas residuales que los edificios convencionales.

Algunos de los impactos ambientales más importantes de los edificios son la erosión que ocurre durante la construcción y el incremento de las aguas pluviales que resultan del uso de superficies impermeables.

La gestión del solar, el paisajismo y acciones como la instalación de tejados verdes pueden reducir drásticamente estos problemas.

Con el control en el uso de refrigerantes para equipos de aire acondicionado y productos de aislamiento térmico se minimiza el daño a la capa de ozono.

Los materiales usados en estos edificios poseen pocos o mínimos riesgos de emisión de gases tóxicos en su fabricación y al final de su uso.

tranvía-sostenibilidad-ecología En ciertos casos la construcción ecológica rehabilita áreas contaminadas o espacios degradados en el tejido urbano, ofreciendo además proximidad a sistemas de transporte público y fomentando la eco-movilidad.

Sin duda, la reducción de la congestión de tráfico mejora la calidad de vida de los habitantes y reduce la polución.

Esperamos que os haya sido interesante repasar esta serie de beneficios que nos aporta el diseño sostenible aplicado a la construcción.

¿Añadirías algún beneficio más a la lista?

Vía Eco inteligencia

Si estas interesad@ en temas sobre sostenibilidad te recomendamos que visites nuestro Blog  www. fomentoterritorial-sostenibilidad.es

biotecnología

Algas como alternativa al plástico

El sector de los materiales para el envasado y los embalajes es uno de los más prolíficos actualmente.

El abanico de posibilidades que ofrece la química al servicio de este epidémico uso es tremendo, y las novedades no dejan de sucederse.

Afortunadamente, las opciones verdes también suelen florecer a menudo, y la innovación es prácticamente su carta de presentación. En esta ocasión, el material es un bioplástico muy prometedor, obtenido a partir del agar.

Un nuevo material biodegradable

Los padres de la criatura, un producto bautizado como Agar Plasticity, están orgullosos de su invento por doble partida, pues no solo es eco amigable, sino que además ha sido galardonado con el Lexus Design Award 2016.

La conquista del premio ha permitido a sus creadores usarlo como plataforma para decir bien alto y claro que apuestan por un mundo mejor.

Ellos son un grupo de diseño llamado AMAM, y su proyecto por ahora está en fase de prototipo.

Sin embargo, la repercusión mediática que está teniendo el premio y las características mismas del invento podrían ayudarles a dar el paso decisivo. Es decir, de comercializarse podría darse el primer paso para empezar a desplazar a otros productos altamente contaminantes.

Bioplástico Ecológico y con futuro

Agar plasticity apunta a las estrellas. Su objetivo es sustituir los envases de plástico tradicionales por un material bioplástico elaborado a partir de una materia prima sostenible, las algas llamadas agar, con lo que aspiran a convertirlo en una alternativa viable para un sinfín de usos.

El jurado, de hecho, ha valorado su idealismo y ambición a la hora de decidirse a presentar un producto que podría acabar con el reinado del plástico convencional. En palabras de Alice Rawsthorn, uno de los jueces del concurso:

Es un experimento audaz y ambicioso, que busca afrontar uno de los problemas más grandes de nuestro tiempo. Además, merecían el premio también porque se trata de un material que tiene una amplia gama de posibles aplicaciones.

Proceso y resultado del Bioplástico

El grupo AMAM explica que encontró interesante que ciertos tipos de algas permitieran crear distintos tipos de materiales a través de un sencillo proceso. Básicamente, encontraron que tras llevarlas a ebullición obtenían una sopa que una vez disecada se asemejaba de forma asombrosa a los plásticos.

Además de sus sostenibilidad, la gran ventaja de este procedimiento, apuntan, consiste en la versatilidad del producto. Su versatilidad permite convertirlo en muy diferentes productos, formas, texturas y, por lo tanto, darle utilidades ahora mismo inimaginables.

Sus creadores apuestan por aprovechar estas características para hacer un sustituto de la película de plástico o embalaje de espuma. Afirman que han logrado crear una película parecida, con una flexibilidad similar, concretamente tras someter a congelación el producto.

Utilidades de las algas

Actualmente, el agar es conocido como espesante de alimentos.

De hecho, su origen vegetal lo convierte en una opción muy popular entre los veganos. Pero no solo eso, porque también tiene aplicaciones en el sector de la salud y la investigación científica.

La nueva propuesta supondría una auténtica revolución a nivel ambiental y también económica, pues sería tanto una nueva mina de oro que, lejos de su poner el uso intensivo de combustibles fósiles se traduciría en un beneficio para el ambiente, ya que su cualidad de biodegradable va más allá de ser inocua.

Sus propiedades lo convierten en un material ideal para abonar la tierra y al tiempo ayudar a mantener su capacidad de retención de humedad. De hecho, a la hora de valorar sus puntos fuertes, el jurado entendió que se trataba de un diseño que respondía muy bien al lema de esta edición, orientado a la presentación de diseños que puedan adaptarse a las necesidades cambiantes de las personas y la sociedad.

Vía Ecologismos

Si estas interesad@ en temas sobre eficiencia energética te recomendamos que visites nuestro Blog  www. fomentoterritorial-eficienciaenergetica.es

 

AIRPod-coche-ecológico

AIRPod, un coche que funciona con aire comprimido

El inventor francés, Guy Nègre, lleva desarrollando desde 2004 un modelo de coche que utiliza sólo aire comprimido como combustible y, por lo tanto, es aún más verde que los modelos eléctricos, muy de moda hoy día entre las inversiones de los principales fabricantes de automóviles.

El año pasado recibió una inversión de $ 5 millones para una licencia en Estados Unidos, y el proyecto ha adquirido gran visibilidad.

Sus creadores entienden que el precio debe ser accesible para que esta tecnología pueda verse rápidamente por las calles.

En Estados Unidos, podría ser vendido por 10.000 $. Incluso ya puedes hacer reservas si lo deseas en este enlace.

Características del coche AIRPod

coche-eco-aire-comprimido   coche-ecológico   compressed-air-powered-car

El coche AIRPod es capaz de llevar hasta tres personas.

Pesa sólo 217 kg, con velocidad máxima de 80 Km/h con una autonomía de 128 kilómetros.

Se puede recargar en cualquier sitio donde tengas una máquina de aire comprimido. La carga no lleva más de 5 minutos.

Es práctico, barato y ecológico, y el diseño nos encanta.

Aquí os dejamos un vídeo del AIRPod car.

Vía Ecoinventos

Si estas interesad@ en temas sobre eficiencia energética te recomendamos que visites nuestro Blog  www. fomentoterritorial-eficienciaenergetica.es

Urbanismo ecológico

Eco-urbanismo y sostenibilidad

Cada vez más las ciudades se comprometen en adoptar medidas a favor de políticas de sostenibilidad. Sin embargo, es evidente que bajo el nombre de sostenibilidad se dan concepciones a veces dispares.

Aplicar en la construcción y el urbanismo criterios de sostenibilidad significa adoptar diseños y tecnologías que permitan reducir el derroche de materiales y energía actual, pero que además eviten los focos de contaminación y contribuyan a la salud física y emotiva de sus habitantes.

Rediseñar la ciudad

El diseño de asentamientos humanos debería crear un ambiente particular para que estos aprovecharan al máximo las bondades del entorno y minimizaran las amenazas. La mayor parte de los pueblos y ciudades en Europa se organizan sobre territorios históricos con una dilatada interacción entorno-sociedad humana. Son pocas las ocasiones en que se parte de un suelo urbanizable libre de condicionantes ya sean ambientales, sociales o económicos. Esta es la razón por la que hay muy pocos ejemplos de urbanismo con criterios de sosteniblidad o también eco-urbanismo.

¿Cómo debe de ser un diseño urbanístico ecológico?

De forma resumida el diseño urbanístico ecológico en primer lugar atiende a una distribución de las edificaciones que les permita aprovecharse la captación pasiva solar y así, sacar provecho de los potenciales energéticos, ya sean del suelo (geotérmicos) o geográficos (ventilación cruzada).

Debe organizar los espacios

Los espacios que rodean a los edificios deben organizarse para que sean capaces de variar el microclima y que además contribuyan a aumentar el nivel emotivo de sus habitantes. La felicidad de las personas tiene mucho que ver con la calidad de un buen diseño urbanístico.

La movilidad

La organización de la trama territorial se estructura para que la movilidad de personas y mercancías pueda minimizarse o bien sea con medios que ahorren energía.

En este sentido, la combinación de diferentes usos (residencial-laboral, ocio-residencial) facilita el uso de vehículos ligeros, no contaminantes o una red de transporte colectivo, y determina así el gasto de energía y recursos naturales.

Edificios que funcionan

Un urbanismo ecológico no puede dejar al margen la captación de energía, el uso y reciclaje del agua y el tratamiento de residuos. En estos tres ámbitos, a menudo se puede intervenir desde un punto de vista del diseño territorial.

La estructura de los edificios

Esta puede facilitar que estos sean captadores de energía solar  o puedan aprovechar el viento si tienen alturas mayores.

El modo en que canalizamos las aguas pluviales y las separamos de las aguas grises o negras, el tratamiento de depuración realizado a partir de depuradoras biológicas verdes que a su vez actúan como zonas verdes de ocio, son algunas de las posibilidades de cómo la gestión del agua puede mejorarse con el eco-urbanismo.

La correcta gestión de los residuos tanto de la construcción como domésticos está muy condicionada por el urbanismo. En calles estrechas, sin chaflanes, en tramas urbanas con pocas plazas o espacios verdes la ubicación de islas de reciclaje, espacios para el compostaje comunitario o centros de aportación de residuos valorizables se complica enormemente.

Respetar el entorno natural

El eco-urbanismo debe atender una premisa solidaria puesto que la ocupación territorial para la implantación de un asentamiento humano debería comportar siempre la restitución o adecuación de espacios re-naturalizados para preservar la biodiversidad.

La presencia de biotopos, marismas o bosques urbanos permiten que dispongamos de espacios para la educación a favor del medio y a la vez mantener espacios con vida silvestre, pues esta contribuye al reequilibrio emocional de las personas.

Los éxodos de fin de semana de la mayoría de las grandes metrópolis están muy relacionados con la falta de espacios naturales dentro de la propia trama urbana o lugar de residencia de las personas.

Aprender de la naturaleza

Algunos de los elementos de diseño ecológico se basan en la promoción de medidas de eficiencia energética y ahorro energético en el diseño arquitectónico de forma que, desde la tipología de iluminación hasta los cerramientos (ventanas y aberturas), hayan sido diseñados para no dejar escapar el calor.

La ventilación cruzada que se consigue gracias a una buena orientación del edificio o a un aprovechamiento de las cubiertas para la captación de la energía solar o contribuir a incrementar los espacios verdes con cubiertas vegetales son algunas de estas posibilidades para una ciudad más sostenible.

Un buen ejemplo de la edificación sostenible lo podemos encontrar incluso en la ciudad de Nueva York. Cada vez son más las posibilidades de cómo contribuir a un futuro más ecológico en las ciudades.

El diseño de las futuras urbes debería inspirarse en la naturaleza. El estudio de los modelos de la naturaleza para luego imitarlos o tomarlos como fuente de inspiración en el diseño de tecnologías y procesos para solucionar los problemas humanos es sin duda una de las mejores opciones para implementar la sostenibilidad.

Es evidente que en los 3,8 mil millones de años de evolución, la naturaleza ha aprendido a solucionar todo tipo de problemas vitales. La arquitectura, la ingeniería y la biología precisan unir sus esfuerzos para lanzar una nueva revolución en el diseño urbano basado en diseños más naturales.

El camino está iniciado, ejemplos

El barrio de Kronsberg, cerca de Hamburgo, la ciudad de Friburgo, ambas en Alemania,  Fujisawa, en Japón, se pueden citar como ejemplos de eco-urbanismo y bio-construcción. También otras ciudades están apoyando proyectos de remodelación de barrios adoptando criterios ecológicos no sólo en la construcción de las viviendas sino también en la planificación territorial de los mismos.

Este es el único camino posible para vivir de una forma saludable.

Vía terra.org

Si estas interesad@ en temas sobre eficiencia energética te recomendamos que visites nuestro Blog  www. fomentoterritorial-eficienciaenergetica.es

Ciudad que se come,sostenibilidad

Una ciudad comestible

La localidad alemana de Andernach sustituye sus zonas verdes tradicionales por huertos cuidados por los vecinos, que pueden llevarse gratuitamente los productos cosechados.

Iniciativa sostenible de Andernach

Cuando Thomas Manz quiere cocinar unas verduras u hortalizas, coge su cesto, sale a la calle y las recolecta en alguno de los espacios públicos de su localidad, Andernach, una población de unos 30.000 habitantes al norte del estado alemán de Renania-Palatinado. Se hace con una col, unos calabacines o cualquier otro producto que ya esté en su punto y se los lleva a su cazuela.“Vengo un par de veces por semana y me dejo inspirar por lo que encuentro”

Los vecinos de Andernach pueden proveerse de los vegetales que crecen en los huertos que ya cubren una quinta parte de los parques, jardines y zonas verdes de la villa. Tomates, uva, calabazas, manzanas, pimientos, lechugas, fresas, hierbas aromáticas, incluso cereales y numerosas flores de colores prosperan en lugares como el paseo que sigue la orilla del Rin o el foso del viejo castillo medieval a la espera de que cualquier ciudadano acuda a recogerlos para aportar a su dieta unos ingredientes ecológicos, de insuperable proximidad y totalmente gratuitos.

Los cultivos cubren ya 8.000 M2 en el centro y unas 13 hectáreas en las afueras

El Ayuntamiento financia el mantenimiento de los cultivos, del que se encarga un equipo de veinte exparados de larga duración que reciben un pequeño salario a cargo de subsidios federales, y el presupuesto municipal incluso ahorra dinero, ya que el cuidado de estos espacios, que no es preciso replantar una o más veces al año, resulta mucho más económico que antes, admite el alcalde Achim Hütten.Los inicios no fueron fáciles para el impulsor de la idea, el funcionario de la Oficina de Planificación Urbana Lutz Kosack.

“Los políticos se oponían: temían que los espacios verdes se echasen a perder o se deterioraran, tenían miedo al vandalismo, y al rechazo de la ciudadanía”.

Las dudas se disipan cuando hay buenos resultados

Vieron que 100 tomateras plantadas en un parterre a orillas del río salían por poco más de un euro y medio la unidad, mientras el mantenimiento del banco que había allí antes, por actos vandálicos, llegaba a costar 500 euros al año al contribuyente. Un metro cuadrado de tulipanes que había que replantar continuamente, o sustituir por otras flores, costaba 60 euros al año. Los arbustos que lo ocupan ahora le cuestan a la ciudad 10 euros, y encima proporcionan frutos.

Cuando vieron el entusiasmo con que los vecinos acogieron el proyecto de la Ciudad comestible, lleva desde la primavera de 2010, los ediles desterraron ya todas sus dudas, y se dieron cuenta de que desde el consistorio también se podrían recoger –literal y figuradamente– sus frutos.

También Ovejas y gallinas

Poco a poco, en Andernach, los letreros de “No pisar la hierba” fueron siendo sustituidos por los de “Coja lo que quiera”.

Kosack logró ir reemplazando los aburridos setos y parterres o “cementerios de plantas” como los llamaba, por huertos donde bulle la actividad, humana, animal y vegetal.

El paisaje cambia radicalmente en cada estación. “Es algo fantástico: pasar las vacaciones aquí es mejor que ir a Italia”, manifestaba una veterana residente a la TV pública alemana.

En total, los cultivos cubren ya unos 8.000 M2 urbanos de Andernach. Además, alrededor de la ciudad se extienden otras 13 hectáreas de terrenos municipales donde, a cargo del erario público, se practican ecológicamente la agricultura y la ganadería (con felices pollos y ovejas que se alimentan entre flores).

Los productos de origen animal (carne y huevos) no pueden recogerse a voluntad, deben adquirirse en una eco-tienda a precios subvencionados.

La ciudadanía se ha involucrado muy activamente en el proyecto y ello ha abaratado enormemente sus costes. Muchos vecinos cavan, siembran, riegan, podan y, por supuesto, cosechan en los huertos.

Se organizan apasionados debates sobre qué plantar en cada parcela, o cómo hacerlo. Incluso quienes no participan directamente en las labores hortícolas miman y respetan igualmente las plantas, que crecen en parajes que antaño eran urinarios nocturnos o estaban cubiertos de basura.

“La gente es consciente de que otras personas van a comerse las cosas que crecen allí”, dice Kosack.

Como no todos los beneficiarios del proyecto tienen el mismo nivel de conocimientos agrarios, ya que muchos desenterraban las patatas antes de tiempo, o arrancaban frutos todavía por madurar, se han protegido algunas plantaciones del libre acceso de los viandantes.

Ahora, los padres de la iniciativa se plantean colocar una red de semáforos que informarán de si determinado producto está ya listo para su consumo o si todavía debe aguardarse a que se complete su ciclo vital.

Kosack y Boomgaarden apostaron por la sensibilización como una de las claves del proyecto.

Otros proyectos sostenibles a través de la sensibilización

El proyecto Gran Abeja ha llevado la apicultura a sus escuelas, donde los alumnos cuidan de colmenas y plantan especies vegetales ricas en néctar para ayudar a sobrevivir a las polinizadoras.

También apuestan por la educación en la biodiversidad agrícola. Así, en 2010 se llegaron a plantar a los pies del castillo un centenar de variedades distintas de tomates. En 2011, 100 variedades de judías. Y en 2012, 20 clases distintas de cebollas. Y se han recuperado especies autóctonas que estaban al borde de la desaparición, como la manzana Namedia Gold o la almendra de Renania.

El éxito del experimento, que ya ha recibido un gran número de premios por su contribución al desarrollo sostenible, la alimentación saludable, a la lucha contra el cambio climático y al impulso de nuevas formas de participación social, se está haciendo contagioso.

Más de 300 localidades y municipios de Alemania, Países Bajos, Suiza o Austria, incluso de Sudáfrica y Australia, han pedido información sobre el proyecto. Algunas, como las germanas Minden, Kassel o Waldkirch, o la austriaca Kirchberg y Wagram, ya se están volviendo también ciudades comestibles.

Hay que reconocer, que si se quiere, se puede.

Vía http://www.ecoavant.com/

Si estas interesad@ en temas sobre eficiencia energética te recomendamos que visites nuestro Blog  www. fomentoterritorial-eficienciaenergetica.es